parte 2 - Manualidades En Casa

parte 2

Título: El mejor regalo de cumpleaños

Personajes:

  • Narrador
  • Doña Rosa (madre)
  • Daniel (hijo)

Escena 1: Un cumpleaños en soledad

(Una pequeña casa. La sala tiene muebles viejos. Sobre una mesa hay un pastel pequeño con una sola vela. Doña Rosa limpia la casa mientras mira un calendario.)

Narrador: Era el cumpleaños número 65 de Doña Rosa. Durante muchos años había celebrado esa fecha con su familia, pero ahora estaba completamente sola. Su único hijo se había ido años atrás en busca de un mejor futuro y, aunque hablaban por teléfono de vez en cuando, hacía mucho tiempo que no se veían.

Doña Rosa: Ya pasaron otros doce meses…

(Mira una fotografía de Daniel cuando era niño.)

Doña Rosa: Cómo has crecido, hijo… Ojalá pudiera abrazarte aunque fuera un momento.

(Se sienta en una silla.)

Doña Rosa: No necesito regalos ni fiestas. Lo único que quisiera es pasar este cumpleaños contigo.


Escena 2: Los recuerdos

(Doña Rosa comienza a mirar un álbum de fotografías.)

Doña Rosa: Aquí tenías cinco años… Siempre querías una bicicleta.

(Sonríe.)

Doña Rosa: Trabajé varios meses para poder comprártela.

(Pasa otra página.)

Doña Rosa: Y aquí fue tu graduación. Qué orgullosa estaba de ti.

(Suspira.)

Doña Rosa: Todo el esfuerzo valió la pena.

(Mira hacia la ventana.)

Doña Rosa: Solo espero que donde estés seas feliz.


Escena 3: El deseo

(Doña Rosa coloca una vela sobre el pastel.)

Doña Rosa: Bueno… feliz cumpleaños para mí.

(Enciende la vela.)

Doña Rosa: Mi único deseo es volver a ver a mi hijo.

(Cuando está a punto de apagar la vela, alguien toca la puerta.)

¡Toc! ¡Toc! ¡Toc!

Doña Rosa: ¿Quién será a esta hora?


Escena 4: La sorpresa

(Abre la puerta lentamente.)

Daniel: ¡Feliz cumpleaños, mamá!

(Doña Rosa se queda inmóvil.)

Doña Rosa: ¿Daniel?

Daniel: Sí, mamá.

(Ella deja caer la mano sobre su pecho, emocionada.)

Doña Rosa: No… no lo puedo creer.

(Se abrazan durante varios segundos.)

Doña Rosa: Pensé que tardarías muchos años más.

Daniel: Quería darte una sorpresa.

Doña Rosa: Este ya es el mejor cumpleaños de toda mi vida.


Escena 5: Conversando

(Los dos se sientan.)

Doña Rosa: Cuéntame todo.

Daniel: Han pasado muchas cosas.

Doña Rosa: Te ves muy elegante.

Daniel: La empresa ha crecido muchísimo.

Doña Rosa: ¿Todavía recuerdas cuando apenas tenías para pagar un cuarto pequeño?

Daniel: Claro que sí.

Doña Rosa: Lloraba en silencio porque no podía ayudarte.

Daniel: Pero me ayudaste desde mucho antes.

Doña Rosa: ¿Cómo?

Daniel: Enseñándome a trabajar con honestidad.


Escena 6: El sacrificio

Daniel: Nunca olvidé cuando trabajabas limpiando casas desde temprano hasta la noche.

Doña Rosa: Lo hacía con gusto.

Daniel: Muchas veces dejabas de comprar ropa para ti para poder comprar mis útiles escolares.

Doña Rosa: Una madre siempre piensa primero en sus hijos.

Daniel: También recuerdo que algunas noches decías que ya habías cenado.

Doña Rosa: Sí…

Daniel: Años después entendí que no habías cenado porque preferías que yo comiera.

(Doña Rosa baja la mirada.)

Doña Rosa: Ningún sacrificio fue demasiado grande.

Daniel: Gracias a ti nunca dejé de estudiar.


Escena 7: El éxito

Doña Rosa: ¿Y cómo lograste convertirte en empresario?

Daniel: Empecé trabajando como empleado.

Doña Rosa: Siempre fuiste muy trabajador.

Daniel: Ahorré todo lo que pude.

Doña Rosa: Me acuerdo que me llamabas diciéndome que todo era difícil.

Daniel: Muchas veces quise rendirme.

Doña Rosa: Pero no lo hiciste.

Daniel: Porque recordaba tus palabras.

Doña Rosa: ¿Cuáles?

Daniel: «El éxito llega para quien nunca deja de luchar.»

Doña Rosa: Me alegra que aún las recuerdes.


Escena 8: La gran noticia

(Daniel saca una carpeta.)

Daniel: Mamá… hoy vine porque quiero cumplir una promesa.

Doña Rosa: ¿Cuál promesa?

Daniel: La que te hice cuando era niño.

Doña Rosa: No la recuerdo.

Daniel: Te dije que algún día te cambiaría la vida.

(Le entrega unos documentos.)

Doña Rosa: ¿Qué es esto?

Daniel: La escritura de una casa.

Doña Rosa: ¿Una casa?

Daniel: Sí.

Doña Rosa: ¿Para quién?

Daniel: Para ti.

(Doña Rosa rompe en llanto.)


Escena 9: Más sorpresas

Daniel: Pero eso no es todo.

Doña Rosa: ¿Hay más?

Daniel: Todas tus deudas ya están pagadas.

Doña Rosa: ¿Cómo?

Daniel: También compré un automóvil para que puedas trasladarte cuando lo necesites.

Doña Rosa: Hijo…

Daniel: Además tendrás un seguro médico completo y una persona que te ayudará en casa.

Doña Rosa: No puedo creer todo esto.

Daniel: Quiero que disfrutes la vida.


Escena 10: El verdadero regalo

Doña Rosa: Daniel…

Daniel: Dime.

Doña Rosa: Todo esto es hermoso, pero hay algo que vale mucho más.

Daniel: ¿Qué cosa?

Doña Rosa: Tenerte aquí.

Daniel: Y nunca más tendrás que despedirte de mí.

Doña Rosa: ¿Qué quieres decir?

Daniel: Me mudaré nuevamente a esta ciudad.

Doña Rosa: ¿De verdad?

Daniel: Sí.

Doña Rosa: Pensé que volvería a quedarme sola.

Daniel: Nunca más.


Escena Final

Daniel: Mamá, todo lo que tengo comenzó contigo. Tú me enseñaste a trabajar, a respetar a los demás y a nunca rendirme. Si hoy soy un hombre exitoso es porque primero tuve una madre extraordinaria.

Desde hoy quiero que descanses. Ya trabajaste suficiente. Ahora me toca cuidar de ti, como tú cuidaste de mí durante toda mi vida.

Doña Rosa: Siempre dicen que los padres cambian la vida de sus hijos… pero hoy mi hijo cambió la mía.

(Se abrazan mientras ambos lloran de felicidad.)

Narrador: A veces el mejor regalo no es el dinero, una casa o un automóvil. El regalo más valioso es el tiempo compartido, el amor y la gratitud hacia quienes estuvieron a nuestro lado cuando más los necesitábamos. Porque el verdadero éxito no consiste solo en alcanzar grandes metas, sino en recordar de dónde venimos y honrar a quienes hicieron posible nuestro camino.

Fin.

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